La Ciudad de México enfrenta un desafío energético significativo, ya que produce menos del 1% de la energía que consume. Según Carlos Osorio, director de Desarrollo y Sustentabilidad Energética de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), más del 99% del suministro energético de la capital proviene de otras entidades, como Hidalgo, donde se encuentran termoeléctricas y refinerías. Anualmente, la Ciudad de México consume alrededor de 415.78 PicoJoules de energía, lo que equivale a 115 mil millones de kilovatios/hora. Para poner en perspectiva este consumo, la red del Metro de la ciudad utiliza aproximadamente 859.59 millones de kWh al año. Este panorama revela una alta dependencia de los hidrocarburos, ya que el 97.7% de la energía consumida proviene de combustibles fósiles, incluyendo gasolina, diésel, gas L.P. y gas natural. El sector transporte es el mayor consumidor, representando el 70% del total, seguido por la industria con un 16%, el uso residencial con un 9% y el sector comercial con un 5%. Además, Osorio destacó que el 42% de los 9.1 millones de habitantes de la CDMX vive en lo que se conoce como pobreza por adecuación energética, lo que implica que no todas las personas tienen acceso a los medios energéticos necesarios para llevar una vida digna. Esta situación plantea un reto importante para el desarrollo sostenible y la equidad social en la capital del país.
CDMX depende de otras entidades para su energía




